Propuesta Representación colaborativa – Grup Càlam

Propuesta Representación colaborativa - Grup Càlam

Representación colaborativa

Por Grup Càlam

Los autores de este trabajo queremos contribuir al empoderamiento de la ciudadanía mediante la elaboración de propuestas para la acción política. En este primer trabajo iniciamos una serie de artículos en los que desarrollaremos el concepto “representación colaborativa”. El objetivo es aportar ideas y elementos para el debate en torno a cómo mejorar el ejercicio de la representación política. Nuestro trabajo se aleja -en parte- del debate actual en torno a los sistemas de elección de representantes y se centra en el momento posterior a su elección por parte de la ciudadanía.

Las democracias actuales están construidas sobre el concepto de “representación”. A través de la participación electoral la ciudadanía elige al conjunto de personas que ejercerán de representantes de sus intereses de un modo sensible a sus deseos (Pitkin, 1985; Arruego, 2005).

En la actualidad, la irrupción de nuevas formaciones y movimientos políticos, y sus propuestas de regeneración democrática, han avivado la discusión intelectual tradicional sobre la forma de articular la relación representante(s) y representado(s). Las alternativas comprenden fórmulas de representación articuladas a través del mandato imperativo a otras que responden a planteamientos en los que las personas representantes actúan libremente y son controlados a través de sistemas de rendición de cuentas (accountability).

En general, creemos que la mayoría de las propuestas conciben la representación como una combinación de cesión de autoridad (poder), una obligación de rendir cuentas ante las personas representadas y/o la actuación en interés de quien no puede o no quiere hacerlo personalmente. En esa línea, pensamos que el debate actual está centrado -de manera casi exclusiva- en la forma en la que se toman las decisiones, es decir, el momento en el que la persona representante toma una decisión que afecta o concierne a las personas representadas.

Nuestra aportación pasa por complementar las visiones actuales sobre la representación política con una propuesta en la que la relación representante-representado está basada en la colaboración. Nuestro modelo de representación colaborativa pretende articular mecanismos que hagan posible la construcción de decisiones colectivas. Frente a alternativas centradas en la “suma de opiniones privadas” nuestra propuesta pretende favorecer la posibilidad de componer intereses diversos a través de la colaboración abierta entre representantes y representados/as.

Entendemos la representación colaborativa como un proceso transparente y abierto a toda la ciudadanía para realizar conjuntamente las tareas necesarias en el desarrollo de propuestas de solución a problemas que afectan al conjunto, o parte, de la sociedad. Bajo nuestro punto de vista la toma de decisiones debe complementarse con un proceso colaborativo de creación de conocimiento abierto sobre el problema a resolver o asunto a tratar.

Un proceso de estas características supera la visión de la representación entendida como “actuar por” y se centra en la representación como “actuar con”. De esta forma, la representación colaborativa requiere una revisión detenida de los roles de los diferentes agentes que intervienen en el proceso. Junto a las nuevas capacidades de representantes y representados/as, es necesario definir el conjunto de características que han de desarrollar los partidos políticos y los órganos o cámaras de representación. Todo ello junto a una definición exhaustiva del proceso de colaboración que evite caer en orientaciones puramente tecnocráticas. A parte, consideramos necesario abordar el análisis de los puntos fuertes y limitaciones asociadas al nuevo concepto.

Definición y características del proceso colaborativo

El modelo de representación propuesto pretende complementar la representación política tradicional incorporando la colaboración como instrumento de trabajo para la construcción de decisiones dirigidas al interés general. De esta forma, la colaboración parte de una representación política emancipada de los intereses partidistas o de grupo.

Consideramos que este nuevo concepto que estamos desarrollando debe romper con el paradigma del partido político como el ente principal que, verticalmente, proponga soluciones a los distintos y complejos problemas que surgen en nuestra sociedad.

Para ello es necesario que en este proceso se impliquen tanto personas a título individual como movimientos sociales, los cuales deben ser concebidos por los partidos políticos como un elemento de suma y no como una amenaza a su hegemonía en el impulso del proceso político.

Igualmente creemos que de esta manera, con la implicación de más colectivos al trabajo y a la construcción de las decisiones se podrá tomar realmente conciencia de cuán complicado es, o no, la elaboración de políticas públicas y la resolución de los conflictos.

Partiendo de este enfoque definimos la Colaboración como el proceso de trabajo conjunto para la construcción de decisiones que tiene como objetivo el interés general. Así, establece un marco de trabajo donde representantes y representados/as contribuyen de forma activa al desarrollo de las condiciones para abordar la toma de decisiones.

Junto a las necesidades de gestión propias de todo proyecto, el proceso de trabajo colaborativo propuesto debe de cumplir las siguientes características:

• Constructivo 

El proceso ha de perseguir objetivos conocidos, concretos, claros, justificados, compartidos por los agentes participantes y alineados con el interés general.

• Igualitario

El proceso ha de realizarse en condiciones de simetría y alejado de toda sobrerrepresentación o discriminación de personas, grupos, colectivos y/o movimientos sociales.

• Transparente

Toda la información necesaria para participar en el proceso, así como la información generada durante el mismo, ha de ser pública en formatos abiertos sin límites para su redistribución o reutilización.

• Abierto

El proceso ha de estar abierto a individuos y colectivos a través de mecanismos de colaboración accesibles y asequibles que compagine todo tipo de conocimiento académico, existencial, emocional y/o experiencial.

• Práctico

El proceso ha de implicar a las personas que prestan servicio en las administraciones públicas, buscar la coordinación entre los órganos administrativos implicados y utilizar los recursos y capacidades disponibles de forma eficiente.

Grup Càlam

Grupo de reflexión y propuestas para la acción política formado por Diego Álvarez (dialsan@gmail.com, @diegoalsan), Luis Garrido (luisgala1991@gmail.com, @LluisGarridoL), Raúl Soriano (rulosoriano1@gmail.com, @rulosoriano) y Cristian Juan (cristian.juan92@gmail.com, @CristianJuanF).

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